Santa María la Mayor (Nuestra Señora de las Nieves), Roma, Italia (352)

5 de Agosto


🔸En el siglo IV, vivía en Roma una piadosa pareja que habían sido bendecidos con abundancia de bienes y de fe, pero no podían tener hijos. Así que decidieron nombrar como heredera a la Santísima Virgen y le rezaron con devoción para que les mostrara a quien darle su herencia.

🔸Nuestra Señora agradecida, se les apareció la noche del 4 de agosto diciéndoles que deseaba que construyeran una basílica en el Monte Esquiliano, en el punto preciso que ella señalaría con una nevada. A su vez se le apareció al Papa Liberio con el mismo mensaje.

🔸En la mañana siguiente, el 5 de agosto, mientras brillaba el sol en pleno verano, la ciudad quedó sorprendida al ver en el monte Esquiliano un terreno nevado. La nieve cubrió exactamente el espacio que debía ser utilizado para la basílica y desapareció una vez señalado el lugar.

Había en Roma muchos oratorios dedicados a nuestra Señora. Pero se pensó que éste debería ser considerado el primero de todos ellos. Y por eso se le llamó el de Santa María la Mayor.

Por aquello de la nieve, esta advocación de la Virgen ha tomado el nombre de Santa María de las Nieves, o la Virgen Blanca.

Es patrona de Vitoria, porque así lo dispuso el mismo rey que la fundóPronto se construyó la Basílica de Santa María la Mayor.

La Basilica di Santa Maria Maggiore en Roma es una de las cuatro basílicas mayores del mundo católico, famosa por el milagro de la nieve en el año 352 y por albergar reliquias de la sagrada cuna.

Origen y Leyenda
El milagro de la nieve: La Virgen se apareció en sueños a un noble y al Papa Liberio en agosto de 352 para pedir una iglesia donde nevara.La colina del Esquilino: Al día siguiente nevó de forma milagrosa en ese lugar de Roma.
Fiesta anual: Cada 5 de agosto cae una lluvia de pétalos blancos desde el techo durante la misa.

El Pesebre: Guarda fragmentos de madera de la cuna del Niño Jesús de Belén.
Mosaicos antiguos: Conserva hermosos mosaicos del siglo V en la nave central y en el arco.
Salus Populi Romani: Un icono muy famoso de la Virgen que los romanos veneran con gran fe.


La sagrada cuna
Por encargo del Papa Pío IX (1846–78), el arquitecto romano Virginio Vespignani creó la confesión (1861–64) ubicada frente al Altar Papal. Vespignani utilizó alrededor de setenta tipos diferentes de mármol, en su mayoría extraídos de excavaciones contemporáneas realizadas en Roma y Ostia.

La confessio renvía a la importancia de Santa María la Mayor cual Belén del Occidente y Basílica de Navidad de Roma. A partir del pontificado de Teodoro (642–649), natural de Jerusalén, también fue llamada Sancta María “ad Praesepem”. El título hace referencia a los cinco palos de madera de sicomoro (ficus sycomorus), que forman parte del pesebre en el que fue colocado el Niño Jesús, fechados científicamente por estudios recientes en la época de su nacimiento, y que se conservan en un relicario de cristal de roca, diseñado por Giuseppe. Valadier (1802) en forma de cuna.

Belén de Arnolfo de Cambio
El Papa Nicolás IV encargó a Arnolfo de Cambio, uno de los arquitectos y escultores más influyentes de la Edad Media italiana, la creación de un belén de mármol (1291) para el oratorio del belén. El grupo escultórico, realizado en mármol de Carrara, constituye el primer belén conocido en la historia del arte.

San José, el buey y el asno flanquean a uno de los Reyes Magos arrodillados y otros dos de pie, esculpidos en un solo bloque en el acto de acercarse a la Virgen con el Niño, obra de la segunda mitad del siglo XVI.

El grupo de mármol, inicialmente colocado junto a la madera del pesebre, recuerda la profunda espiritualidad de San Francisco de Asís, que en 1223 representó el belén viviente de Greccio.