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Nuestra Señora de los Fundadores, Constantinopla

31 de Agosto


Veneración principal: Se venera la reliquia del Santo Cíngulo, el cinturón que usó la Virgen María.Ubicación de la reliquia: Se declara que el cinturón se encuentra en el Monasterio de Vatopedi, en el Monte Athos.Origen de la tradición: Según la tradición de la Iglesia, la Virgen María dio su cinturón al Apóstol Tomás durante su asunción al cielo.

El 31 de agosto los cristianos ortodoxos celebran la fiesta de Nuestra Señora de los Fundadores, donde se venera la reliquia del Santo Cíngulo o sea el cinturón que usó la Virgen María y que declaran que está en el Monasterio de Vatopedi, en el Monte Athos.

En Prato (Italia) dice también tener esa reliquia, pero esta vez desde el lado de los católicos. En ambos casos, la tradición cuenta que la Virgen se lo dio al apostol Santo Tomás.

EL CINTURÓN EN EL MONASTERIO DE VATOPEDI

El venerabilísimo y lleno de gracia Cinturón de nuestra Santísima Virgen María, que está en el Santo Monasterio de Vatopedi en Agios Oros (Monte Athos) es el único recuerdo precioso que se mantiene de su vida terrenal.

Según una Tradición Sagrada y la historia de la Iglesia, la Santísima Theotokos tres días después de que ella se durmió, resucitó de entre los muertos y ascendió en el cuerpo al cielo. Durante su ascensión, ella dio su Cinturón Santo al Apóstol Tomas. Thomas, junto con el resto de los Santos Apóstoles, abrió su tumba y no encontró el cuerpo de la Santa Theotokos. De este modo el Cinturón Santo es la prueba para la Iglesia de su Resurrección y la ascensión corporal al cielo, y, en una palabra, en su metástasis.

El Cinturón Santo, según la tradición, fue hecho por la Santísima Virgen María con la piel de camello. La Emperatriz Zoe, esposa de León VI el Sabio, en gratitud por su curación milagrosa, bordó el Cinturón con el hilo de oro, como se lo ve hoy, pero dividido en tres pedazos.

En un principio fue guardado (mantenido) en Jerusalén y más tarde en Constantinopla. Allí durante el siglo XII bajo Manuel A´ Komninos (1143-1180) la fiesta oficiales por el Santo Cinturón fueron establecidas el 31 de agosto. Al final, el Emperador Juan VI Katakouzinos (1347-1355), quien tenía un amor especial hacia el Santo Monasterio de Vatopedi, por la gran cantidad de gracias que recibió de allí, donó al Cinturón al Monasterio. Desde entonces el Cinturón Santo es guardado en el Santo Monasterio de Vatopedi, en una caja de plata de fabricación más reciente que representa el Monasterio. En la parte inferior derecha de la caja que contiene esta reliquia, el artista hizo el dibujo del Emperador donante Katakouzinos significando su donación al Monasterio.

Numerosos son los milagros, que han ocurrido hasta hoy con el Cinturón Santo. Su valor es incalculable porque esta asociado a la Santísima Virgen María. El Cinturón Santo se mantiene en perfecto estado de conservación, porque estuvo en contacto con la persona y la vida de la Madre de Dios y porque los santos son portadores de espíritu durante su vida, y creemos que en las cosas que usaron también después de su muerte.

El mismo fenómeno es mencionado en las Sagradas Escrituras cuando objetos que el Profeta Elías y los santos Apóstoles usaron y causaron milagros, porque estos tenían la gracia vivida por ellos. Por esta razón la Iglesia permite una devoción honoraria, así como se hace al Madero Santo de la Cruz del Señor.

El Cinturón Santo tiene la gracia única de curar la esterilidad de las mujeres, así como enfermos con cáncer, por medio de una cinta que en primer lugar ha sido bendita y tocada al Cinturón y posteriormente es usada por las mujeres estériles y enfermas.

OTRA TRADICIÓN SOBRE EL CINTURÓN SAGRADO
Según otra tradición, el Cinturón Sagrado del Virgen María -un pedazo de tela de lana verde de aproximadamente 90 centímetros de largo, con pequeñas cuerdas a los finales para amarrar- sería identificado con el cinturón que María había dado a Santo Tomás en su ascensión en Cielo.

La leyenda -consolidada en el siglo trece- estableció que esta reliquia fue traída a Prato, Italia, alrededor 1141 por un comerciante llamado Michael, que se casó en Jerusalén y lo fue dado como dote por la madre de la cónyuge. Una vez que él estuvo de vuelta a su patria, Michael lo conservó en secreto durante años hasta el momento de su muerte, aproximadamente en 1172, cuando él lo dio a la Iglesia de Parroquia de San Esteban que todavía lo conserva.

El Cinturón Sagrado fue reconocido como una reliquia santa por las autoridades eclesiásticas. Por lo tanto, esto se hizo un objeto de veneración y culto, cuya fama pronto cruzó las puertas de la ciudad, atrayendo a creyentes y peregrinos de lugares distantes.

Entre muchos devotos, hay soberanos como Louis II de Angevin, el rey de Sicilia y Jerusalén, quién vino a Prato por motivos políticos y dio homenaje Cinturón Sagrado de la Virgen María, príncipes como Francisco Gonzaga y distinguidas personas como Matthew d’Humières, embajador de Carlos VI, que solicitó un permiso especial sólo para ver la reliquia preciosa. Las personalidades arriba mencionadas eran todos los invitados de Francesco di Marco Datini y se quedaron en su residencia.

Siendo un objeto sagrado con poderes milagrosos así como el corazón de la lealtad de la ciudad y del espíritu público, el Cinturón ayudó al clero local a realzar su prestigio e independencia hacia el Obispo de Pistoia, cuya diócesis incluyó Prato, y fue usada también para desarrollar la identidad de la ciudad hacia los forasteros.

Una tentativa de robo ocurrió en 1312 y terminó trágicamente con la ejecución pública de Giovanni di Ser Landetto de Pistoia llamado Musciattino que quiso robar la reliquia para venderlo a la Comuna de Florencia. Su robo hubiera disminuido el prestigio de ciudad.

La reliquia del Virgen María no sólo era un símbolo de la religiosidad de la ciudad, era también un testimonio claro de la aspiración común de compartir una identidad colectiva. Esta es la razón por la cual el Cinturón logró implicar en su historia no sólo a la Iglesia local y al sentimiento popular sino también a las autoridades civiles de la ciudad.

Las autoridades de ciudad – a fin de conservar el Cinturón Sagrado, considerado como un patrimonio común por la ciudad entera – publicaron disposiciones precisas y leyes estrictas para su custodia, estableciendo métodos del acceso a la reliquia que aseguró la presencia tanto de clero de ciudad como de magistrados. Después de la tentativa de robar la reliquia, fue construida una extensión de la Iglesia, una capilla especial, a fin de salvaguardar el Cinturón.

Incluso la ceremonia de su exposición a los creyentes durante la fiesta de Septiembre –que ocurre el 8 del mes dedicado a la celebración de la Natividad del Virgen María y representando el punto culminante del celebración- fue regulada por los Estatutos de la ciudad.

EL CINTURÓN QUE LA VIRGEN MARÍA DIO A SANTO TOMÁS ESTA EN PRATO
Antes de ascender al cielo, la virgen le dió su ceñidor a Santo Tomás; a través de una serie de sucesos acabó en manos de un vecino de Prato que se casó con una pales tina heredera del cinto.

Cinco veces al año se reúnen los representantes de la iglesia y del ayuntamiento y sacan la reliquia que está custodiada en un armario bajo siete llaves. El cura muestra la reliquia a la gente congregada en la plaza desde un curioso balconcillo circular obra de Donatello.

LA CATEDRAL DE PRATO

La catedral de Prato, en italiano Duomo di Prato, dedicada a san Esteban, se encuentra en la plaza de la catedral de la ciudad de Prato, Italia.

La catedral es una de las más antiguas iglesias de Prato. Se encuentran testimonios de su existencia ya en el siglo X como “parroquia” de San Esteban. Era la iglesia principal de Borgo al Comio, primitiva zona de Prato. Fue reestructurada desde el siglo X al XV aunque su arquitectura resulta unitaria debido a la pureza de sus volúmenes y la bicromía de los adornos externos que usan mármol verde (serpentina) de Prato.

La estructura actual proviene del siglo XII (quedan los laterales y el campanil) menos la última celda construida en 1356. Durante el siglo XIV, debido a la creciente popularidad de las reliquias del Santo Cíngulo (se cree que es el cíngulo usado por la Virgen María).

Esta reliquia está en la ciudad desde 1141 según la tradición. El edificio fue ampliado: en primer lugar se construyó el transepto (quizás a partir del proyecto de Giovanni Pisano), luego se erigió la capilla del cíngulo. Los edificios que se encontraban ante la fachada fueron demolidos para poder crear una nueva plaza que hospedara la multitud que se congregaba con ocasión de las ostensiones de la reliquia.

EL PÚLPITO EXTERNO

A pesar de las añadiduras y cambios que se han dado durante el tiempo el aspecto de la catedral resulta unitario.

La fachada tardo gótica (1386 – 1457) fue edificada al abrigo pero no pegada a la antigua: en el espacio intermedio se creó un corredor que lleva al púlpito externo, construido por Michelozzo y decorado por Donatello, entre el año 1428 y el 1438. El púlpito fue realizado para mostrar públicamente las reliquias del Cíngulo que todavía hoy se expone los días de Navidad, Pascua, el 1 de mayo, el 15 de agosto y de manera más solemne el 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María.

Sobre el capitel en bronce del púlpito, una serie de cornisas concéntricas hechas de mármol blanco acentúan el efecto centrífugo del púlpito, cuyo parapeto (el original está en el Museo de las obras de la Catedral de Prato) asemeja un templo dentro del cual grupos de ángeles dan vivaces giros; el baldaquino corona el púlpito.

Sobre la luneta encima de la puerta principal se colocó una terracota vidriada de Andrea della Robbia que muestra a la Virgen María entre san Esteban y Juan (protectores de Prato y Florencia).

Al lado derecho, reestructurado entorno al 1160, hay dos portales enriquecidos por taraceas (con símbolos que todavía no han sido dilucidados) y el campanil con torre de inicios del siglo XIII (que se atribuye al Maestro Guidetto y que al inicio funcionaba como paso elevado. Aligerados por ajimez que se hacen bastante más amplias en el penúltimo orden, concluye con una celda gótica de grandes triforas, añadida en el siglo XIV, como el bloque del tránsito, que se apoya en el campanil.

EL INTERIOR
También dentro del templo presenta un aspecto unitario, aun cuando se han producido numerosas intervenciones a lo largo del tiempo. Las tres naves románicas de inicios del siglo XIII están divididas por amplios arcos que reposan en columnas hechas en serpentina verde con capiteles atribuidos al Maestro Guidetto. Sobre los arcos las paredes retoman la alternancia de colores.

En la nave izquierda se alza el elegante púlpito renacimental hecho con mármol blanco (entre los años 1469 y 1473 con forma de cáliz y una base enriquecida por esfinges. El parapeto tiene relieves de Antonio del Rossellino con temas de la Asunción, la vida de san Esteban, historias de Juan Bautista (este último realizado por Mino da Fiesole. Ante la nave opuesta, hay un candelabro de bronce de Maso di Bartolomeo de 1440, en forma de vaso alargado del que salen siete estelas vegetales. Maso realizó también la terraza interna, en la contrafachada, que tiene una Asunción de David y Ridolfo Ghirlandaio.

Ante la capilla del Sagrado Cíngulo hay un crucifijo pequeño de madera y fuerte expresividad, obra de Giovanni Pisano.

TRANSEPTO
Tras subir algunos escalones de la iglesia antigua se llega al transepto del siglo XIV, tradicionalmente atribuido a Giovanni Pisano.

En el centro del presbiterio hay tres importantes obras del americano Robert Morris: el altar de mármol (2000), el candelabro y el ambón (2001) de bronce, que con su forma de túnica, con piedras en la base, recuerda la lapidación de Esteban.

A la derecha del transepto está el tabernáculo renacimental de la Madonna dell’Olivo, de los hermanos Da Maiano: la Madonna con Bambino (1480) en terracota, obra de Benedetto.

La balaustrada presbiteral realizada en mármol de colores, del siglo XVII, reutiliza algunas formas renacimientales con escudos y querubines del antiguo coro, y da acceso a las capillas.

A derecha la cappella Vinaccesi conserva un notable Cristo depuesto del siglo XIII, y está adornada con frescos del siglo XIX de Alessandro Franchi.

Al lado se encuentra la cappella dell’Assunta, con frescos de 1436 realizados por el Maestro de Prato y por Paolo Uccello con Historias de la Virgen y de San Esteban, completadas por Andrea di Giusto en la parte inferior, que muestran una extravagante fantasía en las escenas encantadas, con colores definidos y vivaces, elegantes grafismos y arquitecturas de gusto brunelesco.

En la cappella maggiore, detrás del altar con el Crocifisso bronzeo de Ferdinando Tacca (1653), las paredes tienen frescos de Historias de san Esteban y de San Juan Bautista, concluidos en 1465 de Filippo Lippi. Abajo a la izquierda, están las Exequias de san Esteban, ambientadas en una basílica paleocristiana. Aparece el Papa Pío II con ornamentos rojos y a la izquierda un autorretrato del pintor. Delante, en la pared opuesta, un salón hospeda el Convite de Herodes con la Danza de Salomé y la entrega de la cabeza del Bautista a Herodías. También el vitral fue diseñado por Lippi. En el ciclo participó también Fra Diamante.

La contigua Capilla Manassei fue pintada a inicios del siglo XV con Historias de santa Margarita y Santiago por un alumno de Agnoldo Gaddi, mientras que la última capilla a izquierda, de los Inghiramos, conserva un monumento fúnebre atribuido a Benedetto da Maiano y un vitral de inicios del siglo XVI.

A izquierda del transepto se encuentra la Capilla del Santísimo Sacramento con un retablo de Zanobi Poggini (1549) y la bóveda decorada en el siglo XIX.

CAPILLA DEL SAGRADO CÍNGULO

Altar de la Capilla del Sagrado Cíngulo con la Virgen y el Niño de Giovanni Pisano La Capilla del Sagrado Cíngulo se encuentra en la última parte de la nave izquierda, a contacto con la contrafachada.

Se conserva allí el Sagrado Cíngulo, es decir, el cinturón que, según antiguas tradiciones, fue donado a santo Tomás por la Virgen María durante la Asunción y que llegó a Prato en el siglo XII.

La capilla tiene frescos con Historias de la Virgen y del Cíngulo, ciclo de sorprendente unidad figurativa, pintado entre el 1392 y 1395 por Agnolo Gaddi. Especialmente lograda es la vista de Prato en Retorno de Miguel, que fue quien llevó la reliquia a la ciudad.

El altar del siglo XVIII, con relieves de Emilio Greco, encierra el Cíngulo, y está coronado por la Virgen con el Niño (alrededor de 1301) de Giovanni Pisano.

La capilla está cerrada por un cancel de bronce de Maso di Bartolomeo, Pasquino da Montepulciano y otros.

(fuente: forosdelavirgen.org)

Santísima Virgen del mar

30 de Agosto



La Santísima Virgen del Mar es una advocación mariana católica de la Virgen María, la cual es venerada como patrona en las ciudades de Almería y Santander.

En el caso almeriense, la Iglesia conmemora su festividad el sábado anterior al último domingo de agosto, coincidiendo con el último día de la Feria en su honor que celebra la ciudad de Almería.

La imagen de la Santísima Virgen del Mar, patrona de Almería, se venera en el Altar Mayor de la Iglesia Conventual de Santo Domingo de Guzmán de Almería, a su vez, Santuario Diocesano de la Santísima Virgen del Mar Coronada.

Además, el segundo domingo de enero se celebra la tradicional romería hasta la Ermita de Torregarcía, ubicada en la Playa de Retamar, lugar donde fue encontrada la imagen en 1502.

Se trata de una imagen de estilo gótico de la Virgen con el Niño Jesús apoyado sobre su brazo derecho, datada hacia finales del siglo XV y tallada en madera de nogal.

Historia
Aparición a principios del siglo XVI
La imagen fue encontrada en la playa de Torregarcía de Almería por el vigía Andrés de Jaén en la mañana del 21 de diciembre del año 1502, procedente probablemente de un navío naufragado o asaltado por piratas berberiscos. Según el Padre Tapia, debió ser entallada en las mismas atarazanas, valencianas o catalanas, donde fuera construido el navío que la portaba. Por tanto no debe ser muy anterior al año de su aparición. Al llegar a la costa le faltaba la parte posterior de la cabeza y de la espalda. Tenía señales de haber tenido unas argollas de hierro con las que habría estado sujeta a un zuncho de hierro en una cámara de la nave, tal y como era común en la época.

La talla fue trasladada hasta la ciudad de Almería, y tras el rechazo del Cabildo Catedralicio, finalmente termina siendo depositada en el Convento de Santo Domingo, donde los frailes comienzan a venerarla. Desde el 1 de enero de 1503, momento en que los frailes la ubican en el camarín principal de la capilla mayor de la Iglesia de Santo Domingo hasta mediados del siglo XVII, la imagen muestra ese aspecto primitivo. Será a partir de ese momento cuando comience a vestir con saya, pecherín, manto y rostrillo, para lo que la imagen tuvo que ser modificada, mutilando las coronas talladas tanto de la Virgen como del Niño para colocarle otras metálicas, separando la imagen del Niño de la talla principal y añadiéndoles brazos postizos.

Los avatares del tiempo han hecho que gran parte de su ajuar y alhajas, como coronas y cetros del siglo XVIII desaparecieran, ya fuera en el robo producido la noche del 23 de agosto de 1891 o en el asalto al templo en 1936, donde por suerte se pudo salvar la talla completa y algunos de sus mantos como el regalado por Isabel II o el conocido como "de los Gusanos". Las coronas actuales realizadas en oro y piedras preciosas, fueron adquiridas por suscripción popular tras la Guerra Civil, concretamente en 1951 con motivo de su Coronación Canónica.

La imagen deja su santuario en contadas ocasiones, debido generalmente a violentos sucesos históricos. En 1810 las tropas francesas ocupan el convento y expulsan a los frailes dominicos, dedicándolo a cuartel. La imagen se resguarda entonces en la catedral, hasta su vuelta el 8 de abril de 1813. El 31 de diciembre de 1841, el Cabildo recibe un oficio del Ayuntamiento constituido por la Junta Revolucionaria establecida en 1840, por el que se comunica el cierre total de la iglesia del anteriormente suprimido convento de Santo Domingo (en la Desamortización de Mendizábal de 1836). La imagen es trasladada en procesión solemne hasta la catedral el 1 de enero siguiente y colocada en su altar mayor. Allí permanece hasta el 17 de marzo de 1844 en que vuelve a su santuario, gobernando entonces el Ayuntamiento el liberal Joaquín Vilches.

Nuevamente debe trasladarse, esta vez en secreto, la tarde del 17 de julio de 1936, hasta un domicilio particular, debido al inicio de la Guerra Civil, donde muchos templos de la capital y la provincia almeriense estaban siendo expoliados e incendiados. En este caso la imagen fue escondida en el hueco de la escalera de la vivienda de don José Pérez Gallardo, ubicada en la misma Plaza de la Virgen del Mar, siendo sustituida en el Altar Mayor del templo por una réplica, obra del escayolista don Francisco Álvarez Lloret y policromada al óleo por fray Juan de Aguilar, ataviándola posteriormente con sus coronas y manto, en previsión de lo que finalmente ocurrió.

Tras la Contienda Civil la imagen fue trasladada de nuevo al convento, permaneciendo allí durante dos meses, tras lo cual se improvisó una capilla en la portería del mismo y después en un salón adecentado de la sacristía. Tras la reconstrucción del Templo, bendecido por fray Aquilino Marina el 30 de agosto de 1947, la imagen se dispuso en la hornacina principal del altar mayor. Tres años después, tras las obras de decoración del templo, llevadas a cabo por el taller de Jesús de Perceval, la patrona de Almería se volvió a colocar en su camarín.

A lo largo del tiempo, sus fiestas han cambiado en diversas ocasiones de día, celebrándose en un primer momento las celebraciones en su honor el 1 de enero, con diversos festejos, disparos de arcabuces y mosquetes, procesiones “para sacar a nuestra Señora del Mar a la mar”, o incluso con corridas de toros desde el siglo XVII. A partir de 1808, ya concedido el patronato sobre la ciudad de Almería, y hasta ahora, las fiestas se celebran en la segunda mitad de agosto, debiendo coincidir el día de la Santísima Virgen con el sábado anterior al último domingo de agosto. En enero, la segunda semana, se mantiene la tradicional romería, presidida por la imagen vicaria de la patrona (debido a la antigüedad de la misma, y las condiciones climáticas de la playa en el mes de enero, la talla original se queda en el convento).

La Patrona de Almería ha procesionado en diferentes ocasiones de forma extraordinaria, generalmente con motivo de las diversas calamidades que han asolado la ciudad, celebrándose rogativas, misas o novenas, solicitando su protección. Así por el riesgo de epidemias de peste desde 1676 a 1681; la epidemia de tabardillos en 1768 o la de 1781 (no identificada); la peste de 1834; el cólera de 1855. Rogativas por la lluvia desde 1630, como en 1666, con una sequía prolongada durante 7 años seguidos. Los libros de actas de la catedral recogen hasta 60 acuerdos para hacer estas rogativas desde mediados del siglo XVII. Se hacen rogativas por las plagas de langosta, desde 1634. Y por último contra los terremotos, por cuya intercesión se atribuye que la ciudad no se viera afectada por el de 1804.

Ya más recientemente, las salidas extraordinarias han tenido lugar con motivo, generalmente, de festejar algún aniversario. Así procesionó en 2005, acompañada por la Banda de Música Santa Cecilia de Sorbas, con motivo del 200 aniversario del patronato de la Santísima Virgen, o el Traslado extraordinario a la Catedral de Almería, celebrado el 17 de agosto de 2024, con motivo del V Cententario de la colocación de la primera piedra de la catedral. También estaba previsto que en 2020 saliera de forma extraordinaria por el V Centenario de la fundación de la Hermandad, pero los actos tuvieron que ser suspendidos debido a la pandemia de Covid-19.

El Patronato
Reunido en cabildo el Consejo y Regimiento de la Ciudad el 16 de febrero de 1805, ”considera la protección recibida de la Stma. Virgen del Mar, desde muy antiguo pero especialmente durante el año anterior, plagado de terremotos, que, aunque causaron daños en los edificios, no produjeron muertes en la ciudad y sus anejos, cuando tantos daños y muertes causaron en Dalías y Berja...” (Padre Tapia), deciden elegirla su patrona. Los vecinos se reúnen en las parroquias del Sagrario y San Pedro el día 24 y la aclaman en “pública y alta voz por su Patrona”. De forma parecida ocurre en otras parroquias en días sucesivos. El 13 de marzo se levanta acta, el expediente es aprobado por el obispo y enviado a la Sagrada Congregación de Ritos, a pesar de existir ya el patronazgo de San Indalecio.

En cabildo celebrado el 23 de julio de 1806 se lee oficio por el que se comunica la aprobación, por la que “Su Santidad (Pío VII) ha confirmado Patrona Especial de esta Ciudad a Nuestra Señora del Mar.” El Patronazgo incluye los arrabales de Huércal de Almería y Viator. El 22 de agosto el Ayuntamiento y el Cabildo acuerdan las celebraciones del esta proclamación. Las primeras fiestas patronales se celebran en agosto de 1807.

Se celebran desde entonces ferias en honor de la Patrona, tras solicitar autorización al rey Carlos IV. Durante el siglo XIX la feria se celebra en la Plaza Vieja y aledaños. En agosto de 1892 se ilumina el Bulevard con energía eléctrica y la feria se traslada a él.

Coronación Canónica de la Santísima Virgen del Mar
El que fuera entonces alcalde de Almería, don Emilio Pérez Manzuco impulsa la idea de coronar canónicamente a la Santísima Virgen del Mar. Así lo transmite al obispo don Alfonso Ródenas García, quien da su visto bueno tras la reconstrucción del Santuario. El pleno municipal toma el acuerdo de solicitar la Coronación, que rápidamente es aprobada por la Santa Sede.

A los efectos, y tras concurso público, el poeta almeriense Manuel del Águila y el compositor José Padilla Sánchez, más conocido como el Maesto Padilla, también almeriense, ponen letra y música al Himno de la Coronación. El Ayuntamiento acuerda la construcción de una ermita donde se apareciera la imagen, cerca de Torre García, la cual se encarga al arquitecto municipal Guillermo Langle Rubio.

Tras las solemnes celebraciones llevadas a cabo desde el día 2, finalmente se produce la Coronación Canónica el 8 de abril de 1951. La corona es obra de los Hermanos Granda, de Madrid, realizada en oro de ley. Se trata de una corona imperial rematada por la figura del Espíritu Santo. Ésta se complementa con una aureola de oro con encajes y filigranas. Bajo la misma, encontramos un friso de esmalte azul, concluyendo con 12 estrellas, con piedras preciosas en su centro. Ésta se remata con una cruz. Además el juego se complementa con una corona para el Niño Jesús y un cetro.

Himno de la Coronación Canónica
Compuesto por el almeriense universal José Padilla Sánchez, el Maesto Padilla, y con letra del poeta almeriense Manuel del Águila en 1951.

Sobre las olas, Nuestra Señora va caminando;
sobre las aguas, viene la Virgen con su Hijo en brazos,
peces de plata de clara concha van escoltando
y de la espuma, encaje sube para su manto.

Suben al cielo las gaviotas de finas alas,
palio bordado de estrella y nube del cielo bajan.
El viento absorto, en fina brisa se va cambiando,
y el aire leve, de dulce canto se va llenando.

Grises arenas, se oro de tornan
cuando la Virgen pisa la playa,
y flores blancas, blanco milagro,
con azucenas forman las andas.

Ya tienes manto de fina espuma, Virgen del Mar.
Ya tienes coro de fina brisa que el viento amansa,
ya tiene palio de estrella y nube,
tienes escolta.

Hoy te traemos
la humilde ofrenda de esta corona,
y en ella, Madre, promesas, vida, fe ciega, amor…
Sólo queremos, Señora y Reina, que nos protejas,
tu amor, Señora, tu bendición.

El templo
Iglesia Conventual de Santo Domingo de Guzmán, Santuario de la Santísima Virgen del Mar. El Santuario de la Virgen del Mar (Almería) es la Iglesia Conventual de Santo Domingo de Guzmán, fundada en 1492 por los Reyes Católicos. El templo, comenzado en el siglo XVI y con varias reformas de los siglos XVIII y XIX, tras ser gravemente dañado, incendiado y parcialmente destruido durante la guerra civil española, fue reconstruido a partir de 1939.

Promovida por el padre Fray Ramón Ballarín, prior de los dominicos, se inicia la reconstrucción el 1 de septiembre de 1939, comenzando con el desescombro y transporte de los mismos gracias a la gratitud de cientos de almerienses. Las obras, dirigidas por el arquitecto municipal de Almería, Guillermo Langle Rubio, fueron costeadas con aportaciones particulares, la Falange y el gobernador civil Urbina Carrera.

Los trabajos de decoración interior del templo fueron encargados al artista almeriense Jesús de Perceval, fundador del Movimiento Indaliano, quien tenía un taller de escultura y talla religiosa. A él se le encarga la decoración de la Capilla Mayor, Camarín de la Santísima Virgen del Mar, Manifestador, el púlpito y todos los retablos laterales. Además, también realizó el trono procesional de la Virgen del Mar.

Posteriormente el templo fue restaurado en 1975, por el arquitecto Javier Peña y Peña y el aparejador Adolfo Martínez Gázquez. Las vidrieras son obra de Luis Cañadas Fernández, artista indaliano.

Patronazgos y Hermandades
Retablo cerámico ubicado en la Iglesia del Hospital de la Misericordia de Sevilla, donde tiene su sede la Hermandad Filial de Sevilla de la Virgen del Mar, patrona de Almería.
La Virgen del Mar es la patrona de la Ciudad de Almería, así como de las poblaciones de Cabo de Gata, Las Marinas de Roquetas de Mar y Adra, en la provincia de Almería, así como de la Ciudad de Santander, la villa zaragozana de Encinacorba, donde se venera una imagen de talla gótica en alabastro policromado, procedente de la escuela borgoñona, y la barriada de Punta del Caimán en Isla Cristina (Huelva).

En Almería tiene su sede la Muy Antigua, Pontificia, Real, Ilustre y Venerable Hermandad de la Santísima Virgen del Mar Coronada, patrona de Almería, constituida el 28 de enero de 1520 con el título de Hermandad Militar, existiendo Hermandades filiales de ésta en las ciudades de Madrid, constituida el 15 de mayo de 1958, de Sevilla, constituida el 6 de diciembre de 1956, (España) y Barcelona, la cual venera también al patrón de Almería, San Indalecio.

En su momento se iniciaron trámites en la ciudad de Mar del Plata en Argentina, sin que se hayan llevado a cabo finalmente.

Nuestra Señora de la Treille Douay, Francia (1543)

26 de Agosto


Había una iglesia conocida como San Pedro en Douai, Francia, que fue inaugurada en el año 1066 por Balduino V, conde de Flandes.

Fue un centro religioso muy importante, incluso en este siglo, como la colegiata tenía cuarenta cañones y también una escuela próspera. Una estatua de la Virgen María, que más tarde sería conocida como Nuestra Señora de Treille, es venerada allí. La iglesia de San Pedro era conocida por haber sido visitada por Santo Tomás de Canterbury, San Bernardo de Claraval, y el Papa Inocencio III.

El 14 de junio del año 1254, cincuenta y tres lisiados que habían ido a la iglesia para rezar por una cura milagrosa son sanados en el mismo instante. Habrá otros milagros extraordinarios relacionados con la imagen de Nuestra Señora de la Treille que se produjeron entre los años 1519 a 1527, así como entre 1634 a 1638.

Fue también en esta iglesia, donde, el duque de Borgoña, Felipe el Bueno, celebró el primer capítulo de la Orden del Toisón de Oro, que había fundado para la defensa de la cristiandad contra la amenaza de la agresión turca.

Se cuenta que cuando algunos niños jugaban sin respeto ante la imagen de Nuestra Señora de la Treille, la imagen de la Santísima Virgen hizo un gesto de desaprobación con la mano. Este milagro indujo a los habitantes de Douay para construir una capilla en el año 1543. Esta capilla fue construida en Lille, Francia, y era conocida como Nuestra Señora de la Treille. La estatua es también conocida como la Virgen de Arbour y Nuestra Señora de Arbor.

La iglesia de Nuestra Señora de Treille fue destruida durante la Revolución Francesa, y el paradero de la estatua fue desconocida. No fue sino hasta 1802, cuando Napoleón I admitirá la práctica de la fe católica y la estatua reaparece. Fue comprada por un capellán y dada a la iglesia de Santa Catalina en 1801. No fue sino hasta 1842 que el párroco de Santa Catalina restauró la devoción a Nuestra Señora de la Treille que nuevamente prosperó. Poco tiempo después, se hicieron planes para erigir una magnífica iglesia de estilo gótico para albergar la estatua, y se construyó en el corazón del casco antiguo de Lille en el sitio donde había habido una vez un castillo. La construcción del coro empezó en 1856, y la estatua milagrosa fue instalado en 1872, a pesar de que la construcción no se terminó hasta 1999.

Nuestra Señora de Czestochowa, Polonia

26 de Agosto

No se conoce el origen de ésta imagen milagrosa que por muchos siglos ha estado íntimamente relacionada con la historia del pueblo polaco.

Según una leyenda, después de la crucifixión de Jesús, cuando la Virgen María se trasladó a la casa de San Juan, llevó consigo algunos artículos personales, entre ellos una mesa hecha por el mismo Redentor en el taller de San José. Se cuenta que, cuando las mujeres piadosas de Jerusalén le pidieron a San Lucas que hiciese una pintura de la Madre de Dios; fue la parte superior de esta mesa la que el Apóstol utilizó para pintar la imagen. Mientras aplicaba los broches y la pintura, San Lucas escuchó con atención como la Madre de Jesús hablaba de la vida de su Hijo; muchos de estos hechos fueron plasmados en su Evangelio.

La leyenda cuenta que la imagen permaneció en los alrededores de Jerusalén hasta que fue descubierta por Santa Elena, en el siglo cuarto. El cuadro, junto con otras reliquias, fue trasladado a la ciudad de Constantinopla, donde el hijo de Santa Elena, el Emperador Constantino el Grande, erigió una Iglesia para su entronización. La imagen de la Madre de Dios y el Niño fue honrada por el pueblo.

Cuando los Saracenos invadieron la ciudad, los senadores y ciudadanos cargaron la preciada imagen en procesión por las calles. Los Saracenos se llenaron de pánico y huyeron en consternación.

Más tarde, durante el terrible reinado del Emperador Izauryn, quien rechazaba los objetos sagrados y había destruido muchos a fuego, la imagen fue salvada por su esposa, la Emperatriz Irene, quien demostró una gran astucia al esconder la imagen de la Virgen en el palacio del Emperador, lugar donde los enemigos de Nuestra Señora nunca pensarían en buscarla.

La imagen permaneció en Constantinopla por quinientos años, hasta que se convirtió en objeto de varios dotes y así fue, eventualmente, a parar en Rusia y la región rusa que más tarde se convirtió en la actual Polonia.

Después de que la imagen vino a formar parte de las posesiones del príncipe polaco, San Ladislao, fue instalada en un lugar especial de su palacio en Belz. Poco tiempo después, cuando el castillo fue asediado por los Tártaros, una flecha enemiga penetró en la Capilla por una ventana hasta el icono, causando un rasguño en la garganta de la Virgen María. La lesión permanece hasta el día de hoy, a pesar de los muchos intentos hechos a través de los años para repararla.

Las crónicas narran que San Ladislao se determinó a salvaguardar la imagen de las subsecuentes invasiones de los Tártaros trasladándola a Opala, su ciudad natal, donde estaría más segura. Este viaje lo llevó hasta Czestochowa, lugar donde decidió pasar la noche. Durante esta breve pausa de su viaje, la imagen fue trasladada a Jasna Gora (que significa "colina luminosa"). Ahí fue colocada en una pequeña Iglesia de madera llamada La Asunción. A la mañana siguiente, después de haber colocado la imagen con sumo cuidado en su vagón correspondiente, los caballos se rehusaban a moverse. Aceptando esto como una señal del cielo de que la imagen había de permanecer en Czestochowa, San Ladislao hizo regresar la imagen solemnemente, a la Iglesia de la Asunción. Esto ocurrió el día 26 de agosto de 1382, día que aún se observa como fiesta de la imagen de Nuestra Señora. Dado que fue el deseo de San Ladislao que la imagen fuese custodiada por los más santos varones, ordenó la construcción de una Iglesia y monasterio de los Padres Paulinos, quienes devotamente se han encargado de su cuidado por los últimos seis siglos.

Habiendo escapado de la furia del Emperador Izauryn, y el daño causado por la flecha de los tártaros en la garganta de la Virgen María, la imagen fue puesta en peligro por los husitas, quienes abrazaron herejías extravagantes. Estos últimos invadieron el monasterio de los Padres Paulinos en 1430 y saquearon el suntuoso santuario. Entre los objetos robados estaba la imagen de Nuestra Señora. Después de haberla colocado en el vagón, los husitas avanzaron tan sólo una corta distancia antes de que los caballos se rehusaran a caminar. Recordando que un incidente similar había ocurrido a San Ladislao hacía unos cincuenta años atrás, y dándose cuenta de que la imagen había sido la causa, los herejes arrojaron la imagen al suelo. Ésta se quebró en tres pedazos. Uno de los ladrones sacó su espada, golpeó la imagen y le causó dos cortaduras profundas. Cuando se preparaba para golpearla por tercera vez, cayó al suelo y se retorció en agonía, hasta que murió. Las dos cortaduras en la mejilla de la Virgen, junto con el daño causado anteriormente por la lanza en su garganta, han reaparecido siempre a pesar de los repetidos intentos de restauración.

La imagen estuvo nuevamente en peligro en el año 1655. En aquel entonces, 12,000 suecos se enfrentaron a los 300 hombres que protegían el santuario. Aunque grandemente superados en número, los protectores de la Virgen lograron un gran éxito derrotando a los enemigos. Al año siguiente, la Virgen María fue aclamada como Reina de Polonia.

Cercano a nuestros tiempos, el día 14 de septiembre de 1920, cuando el ejército ruso se estableció en el Río Vístula y se preparaba para invadir la ciudad de Varsovia, el pueblo recurrió a la Virgen María. Al día siguiente, el ejército ruso se retiró después que la imagen de la Virgen apareció en una nube sobre la ciudad. En la historia de Polonia, ésta victoria es conocida como El Milagro de Vístula.

Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes invadieron y capturaron Polonia. Después de haberse tomado la ciudad de Varsovia, una de las órdenes de Hitler fue la de suspender y cancelar todas las peregrinaciones ya que estas fortalecían al pueblo polaco. En demostración al amor por Nuestra Señora y la confianza en su protección, medio millón de polacos secretamente viajaron hasta el santuario en contra de las órdenes de Hitler. Después de la liberación de la ciudad en el año 1945, un millón y medio de personas expresaron su gratitud a Nuestra Señora rezando frente a su imagen milagrosa.

Veintiocho años después del primer intento del ejército ruso por capturar la ciudad, lograron esclavizar al país completo a partir del año 1948. Sin embargo, durante ese año, más de 800,000 personas valientes peregrinaron al santuario durante la fiesta de la Asunción, una de las tres fiestas de la imagen, aunque pasaron bajo la mirada de los soldados comunistas que rutinariamente patrullaban las calles. Hoy día, el pueblo continúa rindiendo honores a la venerada imagen de Nuestra Señora y el Niño, especialmente el día 26 de agosto, día que ha sido reservado para su celebración desde tiempos del Príncipe Ladislao.

Dado el color tan oscuro de la cara y las manos de Nuestra Señora, la imagen ha sido afectuosamente llamada "la Madona Negra", frase que nos recuerda del Cantar de los Cantares, "Soy morena pero bella". Su oscuridad se atribuye a varias condiciones, de las cuales la edad es la primordial. Otro factor es las pobres condiciones de los lugares donde fue escondida para salvaguardarla; además, infinidad de velas han sido quemadas ante ella, causando que estuviese constantemente rodeada de humo; y ha sido tocada por multitudes.

Sin contar el marco, la imagen es de aproximadamente 19 pulgadas de alto, unas 13 pulgadas de ancho y casi media pulgada de grueso. Hay una tela detrás del cuadro con dibujos y representaciones de su historia y de algunos milagros obtenidos a través de la intercesión de Nuestra Señora.

Los milagros atribuidos a la intercesión de Nuestra Señora de Czestochowa son numerosos y espectaculares. La documentación de estos milagros y curaciones se encuentra preservada en los archivos de los Padres Paulinos en Jasna Gora.

La imagen milagrosa fue reconocida oficialmente por el Papa Clemente XI en el año 1717. La corona dada por el Papa fue utilizada durante la primera coronación oficial de la imagen, pero este símbolo del reinado de Nuestra Señora fue robado en el año 1909. La corona fue reemplazada por una de oro incrustada con joyas, regalada por el Papa San Pío X.

Jan Casmir, Rey de Polonia, quien peregrinó allá en el año 1656. Después de haber colocado su corona a los pies del altar de la Virgen, prometió, "Yo, Jan Casmir, Rey de Polonia, os tomo a Vos como Reina y Patrona de mi reino; coloco a mi pueblo y a mi ejército bajo vuestra protección..." Mayo 3, el día en que se hizo este voto, fue designado por el Papa Pío XI con la fiesta de María bajo el título de "Reina de Polonia".

En tiempos modernos, el Papa Juan Pablo II, ha visitado varias veces a la Virgen de Czestochowa, siendo la primera en el año1979, pocos meses después de haber sido elegido Papa. También el Papa tiene una réplica de su querida Virgen de Czestochowa en el altar de su capilla privada donde cada día pasa horas en oración.

La Virgen de Czestochowa, herida en el cuello y en su rostro por sus enemigos, es una elocuente invitación a entregar nuestras vidas para reparar por tantas injurias que se siguen cometiendo contra nuestra Madre Amadísima.

DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS ENFERMOS
Czestochowa Lunes 4 de junio de 1979

No podían faltar, durante esta mi peregrinación en Polonia, unas palabras dirigidas a los enfermos, que están tan cerca de mi corazón. Sé, queridos míos, que frecuentemente, en las cartas dirigidas a mí, afirmáis que ofrecéis por mis intenciones esa gran cruz de la enfermedad y del sufrimiento, que la ofrecéis por mi misión papal. Que el Señor os lo pague.

Durante el Angelus Domini, cada vez que lo repito —mañana, mediodía y al atardecer— siento, queridísimos connacionales, vuestra particular cercanía. Me uno espiritualmente con todos. Y en modo especial renuevo esta unión espiritual que me une a todo hombre que sufre, a todos los enfermos, a todos cuantos yacen en el lecho de un hospital, a todos los inválidos obligados a utilizar una silla de ruedas, a todos los hombres que, en cualquier modo, han encontrado su cruz.

Queridísimos hermanos y hermanas: Cada contacto con vosotros, sea cual fuere el lugar donde se ha verificado en el pasado o se verifique hoy, ha sido una fuente de profunda conmoción del espíritu. Siempre he sentido la insuficiencia de las palabras que habría podido deciros para expresar con ellas mi compasión humana. Y esta misma impresión tengo hoy. Y la tengo siempre. Sin embargo, permanece esta única dimensión, esta única realidad en la que el sufrimiento humano se transforma esencialmente.

Esta dimensión, esta realidad es la cruz de Cristo. Sobre la cruz, el Hijo de Dios consumó la redención del mundo. Y a través de este misterio, cada cruz colocada sobre las espaldas del hombre, adquiere una dignidad humanamente inconcebible, se hace signo de salvación para el que la lleva y también para los demás. "Suplo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo" (Col 1, 24), ha escrito San Pablo.

Por eso, uniéndome con todos vosotros, que sufrís en toda la tierra polaca —en las casas, en los hospitales, en las clínicas, en los ambulatorios, en los sanatorios... en cualquier sitio que sea—, os ruego: utilizad para vuestra salvación la cruz que forma parte de cada uno de vosotros. Pido para vosotros la gracia de la luz y de la fuerza espiritual en el sufrimiento, para que no perdáis el valor, sino que descubráis individualmente el sentido del sufrimiento y podáis, con la oración y el sacrificio, aliviar a los demás. No os olvidéis tampoco de mí y de toda la Iglesia, de toda la causa del Evangelio y de la paz, que sirvo por voluntad de Cristo. Sed vosotros, débiles y humanamente inhábiles, manantial de fuerza para vuestro hermano y Padre que está junto a vosotros con la plegaria y el corazón.

"He aquí a la sierva del Señor. Hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38).

Esta frase, que Maria pronuncia por medio de tantos labios humanos, sea para vosotros luz en vuestro camino.

¡Que Dios os premie, queridos hermanos y hermanas! Y premie también a quienes cuidan de vosotros. Mediante cualquier manifestación de estas solicitudes, el Verbo se hace carne (cf. Jn 1, 14). Cristo dijo, en efecto: "Cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40).

(fuentes: www.corazones.org; www.vatican.va)


Nuestra Señora Salud de los Enfermos

24 de Agosto


María es Salus Infirmorum porque es Inmaculada Concepción. Así es venerada en la comunidad de los creyentes desde tiempos antiguos, aunque el actual título se afirmará en siglos posteriores. En Roma, desde la segunda mitad del siglo III, la Bienaventurada Virgen María es saludada "auxilium et solamen nostrae infirmitatis". El Papa Esteban I, escribiendo el ano 256 al Obispo de León y Astorga, Basílides, explica que "ante lavacrum salutare lapsi omoes sunt et quidem primum fideles absolvuntur passione Christi, dein meritis beatue Deiparae: ille ad unitatem filiorum Dei reducit, haec vero sanitatem ac uniusquisque sanctitatem redonat".

Y de la misma manera se expresan otros Pontífices en los siglos siguientes. La Virgen de la Salud es oriunda de Molinara, Italia. Varias iglesias italianas, aunque con diferentes figuras, invocan a María como Madre de la Salud. También en la India, María de la Salud es faro en medio de las tempestades de la vida.

La imagen de Nuestra Señora de la Salud de Vailankanni, se celebra el 8 de septiembre, según una historia que cuenta la salvación de un naufragio de pescadores portugueses que invocaban a María en el peligro de la tormenta. En el templo más importante de Pátzcuaro, Desde 1580 se venera a la Virgen de la Salud, patrona de la población, en el estado de Michoacán, México. Su estatua está moldeada en pasta de caña de maíz y miel de orquídeas, mezcla utilizada por los indígenas en la fabricación de imágenes durante el siglo XVI.

EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA
Lo mismo encontramos en los Santos Padres de la Iglesia, Latinos y Orientales, que, si bien no exponen la doctrina de la Inmaculada Concepción, profundizada y madurada con el pasar del tiempo, consideran a María Madre de Dios la "llena de gracia" (Lc 1,28), defensa de la salud del Hombre. Así, Pedro Crisólogo afirma que "...la Virgen se ha convertido verdaderamente en madre de los vivientes mediante la gracia, Ella que era madre de quienes por naturaleza estaban destinados a la muerte". En el siglo V, Sedulio escribe que "una sola ha sido la mujer por la que se abrió la puerta a la muerte y una sola es también la mujer a través de la cual vuelve la vida". Y es de Venancio Fortunato este maravilloso Himno: "Oh excelente belleza, oh mujer que eres la imagen de la salvación, potente por causa del fruto de tu parto y que gustas por tu virginidad, por tu medio la salvación del mundo se ha dignado nacer y restaurar el género humano que la soberbia Eva ha traído al mundo". 

Entre los Padres Latinos, Fulgencio di Ruspe escribe: "...la bondad divina ha realizado este plan para redimir al género humano: por medio de un hombre, nacido de una sola mujer, a los hombres les ha sido restituida la vida". Hay mayor riqueza de textos en los escritos de los Padres y de la Liturgia Oriental. Cirilo de Jerusalén: "Por medio de la Virgen Eva entró la muerte; era necesario que por medio de una virgen, es decir, de la Virgen, viniera la vida...". El Pseudo-Gregorio Niceno: "...de la Virgen Santa ha florecido el árbol de la vida y de la gracia... De hecho, la Virgen Santa se ha hecho manantial de vida para nosotros... En María solamente, inmaculada y siempre virgen, floreció para nosotros el retono de la vida, ya que sóla ella fue tan pura en el cuerpo y en el alma, que con mente serena respondió al ángel...".

Romano el Melode: "Joaquín y Ana fueron liberados de la verguenza de la esterilidad y Adán y Eva de la corrupción de la muerte, oh Inmaculada, por tu natividad. Esta festeja hoy tu pueblo, rescatado de la esclavitud de los pecados, clamando a ti: "La estéril da a luz a la Madre de Dios, madre de nuestra vida". Proclo de Constantinopla: "Ha sido sanada Eva... Por eso le decimos:

"Bendita tú entre las mujeres" (Lc 1,42), la sola que has curado el dolor de Eva, la sola que enjugaste las lágrimas de la atribulada...". En la Liturgia de la Iglesia Oriental del I al VI siglo, abundan los textos. Reproducimos sólo algunos: "Por Eva la corrupción, por ti la incorruptibilidad; por aquella la muerte, por ti, en cambio, la vida...

¡El Médico, Jesús, ha venido a nosotros por ti!, para curarnos a todos, como Dios, y salvarnos... Ave. Inmaculada y Pía, salve, baluarte del mundo...". "Inmaculada Madre de Cristo, orgullo de los ortodoxos, a ti te ensalzamos. Eres Vida, oh Casta, por ti has dado la vida a quienes te ensalzan...". "Ave, por ti el dolor se extingue... Ave, tesoro inagotado de vida... Ave, medicina de mis miembros: Ave, salvación de mi alma". "...Oh, Virgen doncella inmaculada, salva a quienes en ti buscan refugio". "Inmaculada Madre de Dios (...) nosotros, que hemos conseguido tu protección, oh Inmaculada, y que por tus oraciones hemos sido liberados de los peligros y custodiados en todo tiempo por la Cruz de tu Hijo, nosotros todos, como se debe, con piedad, te ensalzamos...

Nuestro refugio y nuestra fuerza eres tú, oh Madre de Dios, socorro poderoso del mundo. Con tus plegarias proteges a tus siervos de toda necesidad, oh sola bendita". Concluímos esta rápida visita a los testimonios de los primeros siglos de la Iglesia con un tropario de la himnografia griega que hace de síntesis: "Santísima Madre de Dios, no me abandones durante el tiempo de mi vida y no me confies a ninguna protección humana, sino tú misma encárgate de curarme y ten piedad de mi".

PATRONA DE LA CONGREGACIÓN SIERVAS DE MARÍA
La Congregación nació el 15 de Agosto de 1851, en Madrid, España. Su carisma es llevar ternura y misericordia a los más necesitados, a los pobres enfermos. Los rasgos característicos de su espiritualidad son: Contemplativas en la acción. Abandonadas a la Divina Providencia. Cooperadoras con Cristo y María en la salvación de los hombres. Como familia religiosa, unidas en Cristo, continúan la misión sanadora de Cristo, teniendo como modelo a la Santísima Virgen en el momento de la Visitación (Lc.1,39-45) y llevando con Ella, renovada esperanza y gozo a aquellos a quienes sirven. Hay actualmente 2,000 Siervas de María distribuidas en los 123 conventos existentes alrededor del mundo, incluyendo Europa, América, África y Asia; con casas de misiones en Camerún, Filipinas y México.

Nuestra Señora de Benoite-Vaux, Francia.

24 de Agosto

El santuario de Benoite-Vaux (Bendito Valley o Valle de la Bendición) se encuentra en la ciudad de Rambluzin y Benoite-Vaux enclavado en un valle y rodeado por el bosque Souilly. Se cree fue un lugar de culto en la Galia cristianizado alrededor del siglo quinto. Alrededor del año 1157, el obispo de Verdun impulsó la construcción de un monasterio agustino para atender a los peregrinos que visitaban el lugar. Era también el refugio de los duques de Lorena, Anjou y Guise.

La estatua original de la Santísima Virgen en Benoite-Vaux fue encontrada por leñadores que trabajan en un bosque, luego de haber escuchado ángeles cantando el Ave María. Ellos encontraron la estatua de pie a los pies de un roble cerca de un río.

Esta capilla conserva la imagen de la Santísima Virgen ganó fama por los milagros obrados por su intercesión. En este lugar había también una vez a la fuente milagrosa, de la cual brotaba agua con la que los devotos curaban varias enfermedades. Las Estaciones de la Cruz han sido talladas en piedra cerca de la fuente.

Se sabe que se organizaron peregrinaciones durante la época de la Guerra de los Treinta Años, en la que la gente aseguraba que era necesario reparar los pecados que provocaron esa cruel lucha entre pueblos. En el año 1638, cuando la Guerra de Treinta Años estaba en su punto más álgido, la estatua de nuestra Señora fue llevada al castillo de Neuvill-en-Verdunois para su custodia. Lamentablemente, el santuario fue finalmente destruido. Fue reconstruido en 1698 por Antoine de l'Escale, el señor de Longchamp, y su esposa Margarita de Conde.

En el año 1793, durante la Revolución Francesa, el santuario fue una vez destruido, pero esta vez también se destruyó la estatua milagrosa. La imagen había representado a la Santísima Virgen con el niño Jesús en un brazo y una manzana en la otra mano. La imagen también fue llamado "Consuelo de los Afligidos" y la "Reina de la Paz."

La capilla fue restaurada en el año 1830. La nueva imagen de Nuestra Señora de Benoite-Vaux que se venera actualmente también es muy antigua, y se dice para asemejarse a la original, y fue coronado en 1875. El santuario sigue siendo el centro de una peregrinación, generalmente durante la primera semana de septiembre de cada año. Hay otra ermita del mismo nombre, en la diócesis de Lyon.

En 1849 los maristas que habían sido milagrosamente preservados de una inundación, fundaron una peregrinación a Nuestra Señora de Benoite-Vaux. El santuario es ahora también la ubicación de una casa de retiro Norbertine.

traducido por mallinista
((fuente: www.roman-catholic-saint.com)