Los 7 gozos de la Santísima Virgen María (Trad.)

27 de Agosto


Tradicionalmente, los siete gozos de la Santísima Virgen María se conmemoran el 27 de agosto como parte de la devoción de la Corona Franciscana.

Los 7 Gozos de la Virgen
Primer gozo: El arcángel San Gabriel anuncia a María que será la Madre del Hijo de Dios (La Anunciación).
Segundo gozo: La visita gozosa de María a su prima santa Isabel.
Tercer gozo: El nacimiento del Niño Jesús en el portal de Belén.
Cuarto gozo: La adoración de los sabios Reyes Magos venidos de Oriente.
Quinto gozo: El hallazgo del Niño Jesús perdido y hallado en el Templo discutiendo con los doctores.
Sexto gozo: La gloriosa Resurrección de Jesucristo de entre los muertos.
Séptimo gozo: La Asunción de María a los cielos y su coronación como Reina de la creación

El origen histórico de los Siete Gozos de la Virgen María está profundamente ligado a la Orden Franciscana y se remonta al año 1422.
El Origen: La Visión del Novicio (1422)

La tradición franciscana narra que un joven muy devoto de la Virgen María solía colocar una corona de flores frescas a una imagen de Nuestra Señora todos los días.
Al ingresar a la Orden de los Frailes Menores (Franciscanos) como novicio, sus obligaciones y el estilo de vida conventual ya no le permitían recolectar las flores para mantener esta costumbre.

El joven, profundamente triste, consideró la idea de abandonar la orden religiosa para poder seguir ofreciendo su tributo floral a la Virgen en el mundo exterior.

Según la crónica histórica, la Virgen María se le apareció para consolarlo y le dio un mensaje clave:
Le pidió que no abandonara la orden.
Le enseñó que, en lugar de flores materiales que se marchitan, le ofreciera una corona de oraciones que nunca perdería su belleza.
Esta corona espiritual debía formarse recordando los siete momentos más alegres de su vida terrenal y celestial.

La Institución y Difusión
A partir de este evento, el rezo de los Siete Gozos se propagó rápidamente dentro y fuera de la Iglesia:

La Corona Franciscana:
Los frailes adoptaron la práctica tejiendo un rosario especial de siete décadas (en lugar de las cinco del rosario tradicional), conocido como la Corona Franciscana o Rosari de los Siete Gozos.

Aprobación papal: 
La devoción fue respaldada oficialmente por la Iglesia a lo largo de los siglos. El Papa León X aprobó la indulgencia para esta oración en el siglo XVI, y papas posteriores como Pío X confirmaron su valor espiritual.

El 27 de agosto: La fijación de esta festividad en el calendario litúrgico franciscano permite a los fieles celebrar de forma concentrada la alegría de María, sirviendo como un puente espiritual tras la gran solemnidad de la Asunción (15 de agosto).