Nuestra Señora de las Victorias en la Iglesia de San Marcos, Venecia.

16 de Abril

Nikopoia (Νικοποια, también transliterado como Nikopea, Nikopeia o Nicopeia), término griego que significa "la que trae la victoria", es una advocación de la Virgen María y una tipología del arte bizantino. La Virgen se representa frontalmente, protegiendo al Niño Jesús con ambas manos (la derecha ligeramente levantada hacia su hombro y la izquierda ligeramente descendida hacia la parte inferior de su cuerpo). Tipología y advocación se suponen basadas en un icono concreto de origen legendario.

La presencia de una imagen denominada Nikopoia en Constantinopla se remonta a comienzos de la Edad Media según dos tradiciones diferentes: Según una de ellas, la emperatriz Elia Eudocia habría enviado la imagen a su cuñada la emperatriz Pulqueria en el siglo V. Según otra, el emperador Heraclio la habría llevado, encomendándose a su protección, en su viaje naval desde Cartago a la capital en el año 610. En ese mismo siglo se atribuyó a la protección milagrosa de esta imagen la resistencia de la ciudad al asedio a que avaros y eslavos la sometieron en el año 626.[1]

Nuestra Señora de las Victorias, una antigua advocación nacida en Venecia, en honor a la Virgen María tras una victoria alcanzada por su intercesión protectora. Desde entonces, se la invoca como Reina de las batallas del alma, aquella que vence no con armas, sino con la fuerza del amor y la oración.
María no libra guerras con espadas ni poder humano, sino con la humildad que confía y el corazón que se entrega a Dios. En cada dificultad, Ella nos enseña a permanecer firmes en la fe, recordándonos que la verdadera victoria es interior: vencer el miedo, la desesperanza y el egoísmo.

Nikopoia (Νικοποια, también transliterado como Nikopea, Nikopeia o Nicopeia), término griego que significa "la que trae la victoria", es una advocación bizantina de la Virgen María. El ícono de la Santísima Virgen está representa frontalmente, protegiendo al Niño Jesús con ambas manos (la derecha ligeramente levantada hacia su hombro y la izquierda ligeramente descendida hacia la parte inferior de su cuerpo). El ícono es venerado en la Catedral de San Marcos en Venecia y es de origen legendario. Originalmente estaba ubicado en el monasterio de San Juan el Teólogo en Constantinopla. Se consideraba que la imagen era capaz de proteger a quienes la veneraban y, por lo tanto, varios emperadores bizantinos la llevaban frecuentemente a las batallas.

La presencia de esta imagen en Constantinopla se remonta a comienzos de la Edad Media según dos tradiciones diferentes: Según una de ellas, la emperatriz Elia Eudocia habría enviado la imagen a su cuñada la emperatriz Pulqueria en el siglo V. Según otra, el emperador Heraclio la habría llevado, encomendándose a su protección, en su viaje naval desde Cartago a la capital en el año 610. En ese mismo siglo se atribuyó a la protección milagrosa de esta imagen la resistencia de la ciudad al asedio a que avaros y eslavos la sometieron en el año 626.

La imagen fue robada en 1204 durante el saqueo de Constantinopla por los venecianos, y desde entonces se custodia en la Cappella della Madonna Nikopeia de la basílica de San Marcos de Venecia. El pintor Tomás Bathas, nativo en Heraclión, Grecia, a finales del siglo XVI, estuvo a cargo del mantenimiento y la elaboración de algunas pinturas de la basílica veneciana, lo que explica la similitud entre una de sus obras (Panagia Nikopoios -"Santísima Virgen de la Victoria"-) y el icono bizantino conservado allí. Aunque en la mayor parte de los ejemplos conservados de esta preciosa advocación mariana solo se representa o se conserva la parte superior del cuerpo de la Virgen, en un importante mosaico del siglo IX (el del ábside de la basílica de Santa Sofía de Constantinopla) se la representa de cuerpo entero y entronizada, de modo similar a otras formas de representar a la Santísima Theotokos ("Madre de Dios").

El día dedicado a ella en el calendario eclesiástico veneciano es el 25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor y natalicio tradicional de Venecia. Mediante decreto emitido el 19 de mayo de 1990 por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, la Santa Sede proclamó a Nikopeia Patrona del Gran Priorato de Lombardía y Venecia de la Soberana Orden Militar de Malta. “Contigo, María, aprendemos que las victorias más grandes se ganan de rodillas.”

Pidámosle hoy a Nuestra Señora de las Victorias que nos acompañe en nuestras batallas diarias, dándonos serenidad en la prueba, esperanza en la lucha y confianza en la victoria final del bien.
Virgen María, Reina de las Victorias, intercede por nosotros.